Si alguna vez te has parado a observar una silla de ruedas con detenimiento, sabrás que no se trata solo de un asiento que puede moverse. Cada parte cumple una función muy concreta que influye directamente en la comodidad, seguridad y autonomía de la persona que la usa.
Ya sea porque tú o alguien cercano la necesita, entender bien las partes de una silla de ruedas te ayudará a tomar mejores decisiones en el momento de comprarla.
Toda silla de ruedas parte de una base sólida: el bastidor o chasis. Este es el “esqueleto” que mantiene unidas todas las demás partes. Puede estar fabricado en acero, aluminio o incluso titanio, según el modelo y el uso que se le vaya a dar.
Uno de los aspectos más visibles y esenciales de cualquier silla de ruedas son, sin duda, las ruedas. Existen diferentes tipos y cada una tiene su función.
Tanto si la silla es manual como si se usa con asistencia, los frenos son clave para evitar movimientos involuntarios.
Pasar muchas horas en la silla requiere una buena ergonomía. Por eso, estas dos partes deben ser cómodas, transpirables y ajustarse a las necesidades de cada persona.
Pueden ser fijos, abatibles hacia atrás o incluso desmontables. Y además algunos modelos de silla de ruedas, tienen además, apoyos y su diseño está pensado para que en los casos de uso intensivo, se adapten a los brazos perfectamente.
Los reposapiés fijos o ajustables, también son una ayuda para los traslados y para distribuir equilibradamente el peso y no forzar la postura. Hay modelos de sillas de ruedas que tienen elevadores para piernas, para ayudar a las personas con problemas de circulación.
En algunos casos, sobre todo en personas con movilidad reducida en el tronco o el cuello, estos elementos marcan la diferencia.
La mayoría de las sillas de ruedas también están pensadas para que otra persona pueda empujar cómodamente.
Aunque muchas partes son comunes, hay diferencias fundamentales entre los modelos convencionales y las sillas de ruedas eléctricas:
El tipo de material influye en el peso, la resistencia y el precio final de la silla.
A pesar de que la silla de ruedas sigue siendo la opción preferida para las personas con movilidad reducida, los avances tecnológicos en este campo han hecho posible una variedad de vehículos mucho mayor para aumentar la movilidad y la autonomía de las personas que lo necesitan.
Los triciclos eléctricos plegables combinan estabilidad y libertad de movimiento. Son perfectos para quienes buscan una solución versátil que se pueda transportar fácilmente. Su estructura plegable permite guardarlos en el maletero de un coche o almacenarlos sin ocupar espacio. Son cómodos, seguros y muy fáciles de conducir.
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Con cuatro ruedas, los cuatriciclos ofrecen una mayor estabilidad en todo tipo de terrenos. Son la opción ideal para usuarios que requieren un extra de seguridad sin renunciar a la portabilidad. Su diseño plegable los hace prácticos para el uso diario y sus componentes eléctricos garantizan un desplazamiento fluido, sin esfuerzo.
Las handbikes eléctricas permiten transformar una silla de ruedas manual en un vehículo motorizado, enganchándola al frontal mediante un sistema seguro. Son ideales para usuarios activos que desean recorrer distancias mayores sin fatigarse, disfrutando de paseos al aire libre con total independencia. Además, permiten regular la potencia del motor para adaptarse al ritmo deseado.
Comprender las partes de una silla de ruedas no es solo una cuestión técnica. Es una forma de mejorar la autonomía, el confort y la calidad de vida de quien la utiliza.
Elegir bien, adaptar cada componente a las necesidades personales y mantenerla en buen estado marca una gran diferencia en el día a día. Y ahora que conoces todos los detalles, te será más fácil tomar la decisión correcta o ayudar a alguien que lo necesite.
En Careway tenemos disponibles para ti las mejores sillas de ruedas y otros vehículos adaptados para que puedas aumentar tu movilidad.